Prótesis de rodilla (PTR)
Movilidad y ausencia de dolor tras una PTR
¿Qué es esta operación?
En una prótesis total de rodilla, la articulación desgastada se sustituye por una aleación metálica y polietileno que imitan la superficie articular natural. La intervención dura aproximadamente 1–2 horas y se realiza con mayor frecuencia en caso de gonartrosis grave. Con unos buenos cuidados, la nueva articulación puede durar 15–25 años. Una rehabilitación estructurada es esencial: tras la intervención, la rodilla debe «reprogramarse» activamente para que los músculos y el sistema nervioso vuelvan a trabajar en armonía.
¿Por qué es indispensable la rehabilitación?
- Recuperar más rápido la flexión de la rodilla (objetivo: 90°+)
- Prevenir y revertir la atrofia del cuádriceps
- Control del dolor sin medicación excesiva
- Normalizar el patrón de marcha
- Minimizar el riesgo de caídas
Objetivos terapéuticos
- Flexión de rodilla de 120°+ para sentarse con normalidad
- Extensión completa de la rodilla
- Caminar sin dolor en terreno llano
- Subir escaleras alternando las dos piernas
- Deportes suaves (natación, aquajogging, bicicleta)
¿Qué puede esperar?
Semanas 1–2: recuperación temprana
El dolor y la hinchazón son más intensos en esta fase. La flexión de la rodilla está limitada a 40–60°. Se necesitan muletas. La fisioterapia comienza inmediatamente después de la operación con movilización pasiva.
Semanas 3–8: recuperación de la movilidad
La flexión de la rodilla mejora progresivamente. Objetivo: 90° en la semana 6. Comienzan los ejercicios de fortalecimiento. La mayoría de los pacientes puede caminar con un bastón o sin ayudas. Se permite la bicicleta estática.
Semanas 9–14: rehabilitación funcional
Escaleras, medias sentadillas, entrenamiento específico del deporte. El objetivo es una flexión de 120°. El dolor es mínimo en el día a día. Natación y bicicleta para fortalecer el sistema cardiovascular.
Nuestro programa de tratamiento
Fase 1 — Semanas 1–4
- Crioterapia y reducción del edema
- Flexión/extensión pasiva de la rodilla
- Ejercicios isométricos del cuádriceps
- Reeducación de la marcha
Fase 2 — Semanas 5–8
- Medias sentadillas asistidas
- Bicicleta estática (baja resistencia)
- Ejercicios propioceptivos
- Natación permitida
Fase 3 — Semanas 9–14
- Subir escaleras alternando las dos piernas
- Trote suave (con autorización médica)
- Ejercicios deportivos funcionales
- Plena capacidad en el día a día
Riesgos sin una rehabilitación estructurada
- Pérdida permanente de fuerza en el cuádriceps
- Contractura y limitación del movimiento
- Mayor riesgo de trombosis en caso de inmovilidad
- Dolor prolongado y dependencia de los analgésicos
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